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Bilbao

El Grupo SSI recibió ayer uno de los premios Zirgari por su trabajo por la igualdad. El nombre Zirgari rememora la dura labor de las “sirgueras” que remolcaban barcos por la Ría del Nervión, sin más ayuda que una cuerda (sirga) y sus propias fuerzas.

El premio Zirgari, de la Diputación de Bizkaia y BBK, es el colofón a la celebración del 30 aniversario del Grupo SSI. Su gerente, Karmele Acedo, cuenta que lo han vivido como un reconocimiento no solo a su trayectoria, sino también a esta profesión, la ayuda a domicilio, de la que se sienten parte destacada en su proceso de construcción y desarrollo.

KARMELE ACEDO,
GERENTE DEL GRUPO DE SERVICIOS SOCIALES INTEGRADOS

¿Con qué objetivo y en qué contexto nació el Grupo SSI?

El cuidado de personas mayores en el hogar estaba confiado a mujeres, en su mayoría en situación de riesgo social, con baja o nula cualificación profesional, que atendían necesidades críticas. En 1986 la Diputación de Bizkaia, el Ayuntamiento de Bilbao y Cáritas Diocesanas comenzaron a ordenar lo que era ya una clara actividad social. El Grupo SSI nace de la mano de María Luisa Mendizabal, quien asumió el reto de formar una empresa para la gestión del Servicio de Ayuda a Domicilio de Bilbao, y desde sus propios valores cooperativos adoptó esta forma jurídica. Con 35 mujeres, que no se conocían pero que desempeñaban la misma actividad, comenzó a tejerse la red.

La feminización es una de las características más significativas del sector. ¿A qué se debe? ¿Qué implica?

Ciertamente es un sector feminizado, y su actual configuración responde entre otros factores a cómo se gestó el servicio allá en los años 80 en un contexto socioeconómico muy concreto. Los Planes Anuales de Emergencia Social de la Diputación fueron el marco en el que se conectaron dos necesidades sociales: la atención a personas mayores en el entorno del hogar y la necesidad laboral de un colectivo de mujeres con serias dificultades de empleabilidad. En estos 30 años de actividad han sido contadas las demandas de empleo por parte de hombres para trabajar en dicho servicio. No obstante, algo está cambiando: desde nuestros centros de formación constatamos que casi un 20% de las personas que están cursando certificados de profesionalidad en el sector de los cuidados son hombres, especialmente interesados por el trabajo en el entorno institucional, residencias.

¿Qué retos tienen y cómo ve el futuro del sector?

El escaso valor social y económico que como sociedad hemos dado a los cuidados primarios se extiende también a los cuidados profesionales. Como muestra, hasta 2008 esta profesión carecía de un certificado de profesionalidad. Y a falta de una regulación formativa, pero conscientes de la exigencia de la tarea del cuidado, fuimos diseñando las competencias profesionales que años después han tenido su reflejo en el certificado de atención sociosanitaria a personas en el domicilio. En la actualidad tenemos por delante el reto de poner en valor el potencial del Servicio de Ayuda a Domicilio en un papel que le es propio, la observación y recogida de información de carácter biosicosocial.

La tecnología que en el caso de SSI se ha incorporado al SAD nos está permitiendo agilizar los procesos de captura y distribución de la información. La coordinación entre el sistema de Salud y los Servicios Sociales puede también beneficiarse de la capilaridad social que representa el SAD; como muestra, en Bilbao este servicio se presta regularmente a más de 3.000 personas usuarias.

Desde la Federación Europa de Empleadores Familiares (EFFE), en la que el Grupo SSI ocupa la secretaría general, estamos trabajando con las instituciones europeas para diseñar medidas que permitan aflorar la economía sumergida que se ha generado en torno a los cuidados y prestigiar los servicios domiciliarios. Estamos tratando de crear 5 millones de empleos para las próximos tres años.

Dentro de quince días tenemos una conferencia en Roma, coincidiendo con el 60 aniversario del Tratado de Roma, que será el punto de partida para la redacción de un libro blanco sobre el cuidado en el hogar.

El emprendimiento en el ámbito sociosanitario es una línea de trabajo que iniciamos en 2015, con la creación de Social Care & Employment Hub. Su misión es contribuir con una capa de especialización a los programas de emprendimiento, desde el conocimiento empírico que nos proporciona trabajar con más de 2.000 personas, y también desde el conocimiento que estamos generando a través de nuestra unidad de I+D+i, Home Care Lab.

Maider Iantzi, GARA