Las viviendas y las energías renovables están obligadas a ir de la mano en el presente y, sobre todo, en el futuro. El CTE (Código Técnico de Edificación) impone que los inmuebles que se construyen desde el 1 de julio de 2007 cuenten con diversas técnicas de ahorro energético como placas y captadores solares. Pero no sólo las nuevas casas pueden calificarse como "bioclimáticas".