economia democraticaM. en A. José Luis Gutiérrez Lozano*

Inmersos en la lógica del pensamiento lineal que impone el sistema socioeconómico preponderante, resulta difícil pensar que los dirigentes de los países sumidos en la crisis financiera global puedan tener una respuesta coherente a su origen y, consecuentemente, a una solución. El problema que comparten los dirigentes que pretenden continuar en el poder, ya sea de forma personal o a través de su partido o ideología, es que no son capaces de hilvanar nuevos enfoques que permitan crear otra economía más justa y distributiva. Lo grave de su permanencia en la dirigencia gubernamental radica en que, aún presentándoseles una propuesta distinta para replantear el rescate económico, les resulta imposible salir de su encuadre tradicional para encontrar soluciones viables. Así le sucedió al presidente de México, quien al observar de forma equívoca, a finales del año pasado, bloqueó la Ley de Economía Social y Solidaria. Ya lo decía Albert Einstein: “Toda crisis genera oportunidades infinitas, si no seguimos los pasos que nos condujeron a ésta.”