El gobierno de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quiere incorporar en el contrato de telefonía móvil del ayuntamiento una cláusula por la que las empresas deban ofrecer teléfonos de comercio justo, tipo Fairphones y BQ, en sus catálogos.

Estos aparatos garantizan que en toda su cadena productiva se cumplen las condiciones de respeto derechos humanos, de condiciones de trabajo justo y gestión de residuos correcta.