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Bilbao

¿ES necesario regalar tanto y tan caro? ¿Existen mercados más allá de los convencionales? Son cuestiones a tener en cuenta de cara a convertirnos en consumidores críticos, también en Navidad, una fecha sumamente propicia al consumo sin mesura. De hecho, desde REAS Euskadi (Red de Economía Alternativa y Solidaria), llevan años tratando de cambiar el rumbo de la economía hacia una dirección más justa, ética y solidaria. Hablamos de ello con su coordinador, Carlos Askunze, quien está convencido de que “consumir menos y de forma responsable puede hacernos vivir mejor”.

¿Navidad y economía solidaria son términos necesariamente antagónicos?

El antagonismo radica en mantener los niveles de sobreproducción y consumismo en los que está instalada la economía. Esto cuestiona la sostenibilidad de nuestro planeta y, en definitiva, de nuestra propia vida, como seres ecodependientes que somos. Desde esa perspectiva, la Navidad se presenta como una época donde se pone de manifiesto esa insostenibilidad del modo de vida actual, un modo de vida incompatible con el respeto al medio ambiente, la igualdad y la justicia.

¿Cómo se pueden introducir pautas de economía solidaria durante estas fechas?

La economía solidaria persigue transformar el funcionamiento económico capitalista, colocando en su centro el bienestar de las personas y la sostenibilidad de la vida. Proponemos que la ciudadanía participe en esta transformación con su movilización, con su trabajo y también con un consumo que sea crítico (no consumir lo innecesario), consciente (de sus consecuencias) y transformador (apoyando el desarrollo de empresas cooperativas, de iniciativa social y/o de inserción, la agroecología y la producción local, la banca ética, las energías renovables, el comercio justo y de proximidad, etc.)

Según un estudio publicado, una tercera parte de los consumidores europeos adultos tiene problemas de descontrol en el gasto. ¿Qué falla?

Que la cultura capitalista se ha colado hasta lo más profundo de nuestras vidas y nos ha hecho creer que la felicidad y el bienestar se alcanzan a través del consumo desmedido y de la posesión del mayor número de bienes, sin tener en cuenta las consecuencias sociales y medioambientales de nuestros actos.

Desde REAS promueven el Mercado Social, ¿cómo se puede acceder?

Se trata de una red de producción, distribución y consumo de bienes y servicios que funciona con criterios éticos, democráticos, ecológicos y solidarios. Pueden formar parte de él tanto empresas de la economía solidaria como consumidoras y consumidores individuales y colectivos comprometidos con dichos principios.