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Pamplona

Las empresas asociadas a esta red dieron empleo a 561 personas. Las actividades llegaron a 223.000 ciudadanos y casi la mitad de los ingresos proceden de subvenciones públicas.

La economía solidaria facturó 21 millones de euros en Navarra durante 2006, según un informe presentado ayer por REAS (Red de Economía Alternativa y Solidaria). El documento, en el que han participado 44 entidades, cifra en 561 personas el número de empleados en estas actividades y señala que sus actividades llegaron a unas 223.000 personas.

"El objetivo de la economía solidaria no es obtener un beneficio, sino la calidad de vida de las personas", explicó durante la presentación Carlos Rey, responsable del estudio junto con Álvaro Cía. Rey destacó asimismo que este sector económico se diferencia de los otros "por los principios con los que trabaja". Entre ellos se encuentran la igualdad entre sexos, el empleo digno, el respeto al medio ambiente, la cooperación sin ánimo de lucro y el compromiso con el entorno. El informe recoge del mismo modo 91 buenas prácticas que, según Cía, son "sólo una muestra" de las actividades de estas empresas en torno a los principios de la economía solidaria.

La empresas consultadas destacaron como ventajas de la economía solidaria que los beneficios revierten en la sociedad (2,7 sobre 3), el respeto e igualdad de oportunidades en el trabajo (2,6) y la búsqueda de la cooperación entre empresas en lugar de la competencia (2,5). Como prioridades de cara al futuro, resaltaron la contratación de personas vulnerables, la promoción del consumo responsable y de las cláusulas sociales, la promoción de finanzas éticas, las acciones de sensibilización y la participación ciudadana.

Según REAS, en España existen 210 entidades y 10 redes territoriales de coordinación de economía solidaria, pero el navarro, que ha estado financiado por el Instituto Navarro de Deporte y Bienestar, e es el primer estudio de estas características realizado en el territorio español. "La intención del estudio era promocionar estas medidas y que estas propuestas las puedan colocar en sus agendas otros agentes sociales", explicó Álvaro Cía.

apoyo público necesario El estudio refleja que algo más de la mitad de la facturación (11.850.604 euros de un total de 21.805.981 euros) procedieron de subvenciones públicas. "Muchas de las actividades de la economía solidaria tienen un alto interés social, por lo que las ayudas públicas constituyen una reversión a la sociedad", explica el informe.

Las subvenciones suponen por tanto el 56% del total, mientras que la facturación de conjunto alcanzó casi los 7.100.000 euros (34%) y el capítulo de otros ingresos alcanza los 2.135.598 euros (10%).

El informe apunta asimismo hacia "la raíz" de problemas como la exclusión social o el efecto invernadero. "Las empresas solidarias -explicaron ayer desde REAS- demuestran que es posible y necesario afrontar desde el origen los proyectos empresariales con premisas éticas, sociales y medioambientales". Por ello, muchas de las entidades pertenecientes a esta red han elaborado una lista con 91 buenas prácticas que van de la equidad salarial a la participación de los trabajadores en la empresa como socios.

El estudio está precedido por artículos de opinión de personas del tejido social navarro que abordan diversos temas: indicadores económicos y personas (Javier Mateo), consumo responsable (Alberto Lafarga), comercio justo (Luis Mariñelarena), banca ética (Juan Garibi), igualdad de oportunidades (Tere Saez), economía social (José Manuel Amigot) o deslocalizaciones (José Luis García, de ESK).

Se puede recoger el Estudio completo en: http://www.economiasolidaria.org/node/409