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Bilbao

El 70 por ciento de los consumidores del País Vasco conoce el Comercio Justo, pero sólo el 0,5 por ciento de ellos prioriza que los artículos adquiridos no hayan sido producidos en condiciones de explotación, según una investigación realizada de las principales organizaciones de comercio justo en esta comunidad.

El estudio, presentado hoy en Bilbao por SETEM Hego Haizea, pone de manifiesto que más del 90 por ciento de los consumidoros tiene en cuenta el precio y la calidad en sus compras, pero sólo el 0,5 por ciento de ellos prioriza que los artículos adquiridos no hayan sido producidos en condiciones de explotación.

El análisis, encargado a la empresa Taller de Sociología, fue elaborado en el segundo semestre de 2007 a partir de una encuesta a 1.200 personas, con el objetivo de conocer la imagen, situación actual y las expectativas de crecimiento que el comercio justo tiene entre los consumidores residentes en Euskadi.

Aunque la mayoría de las personas ha oído hablar del comercio justo, sólo un 30 por ciento compra productos de estas características y únicamente el 5,5 por ciento lo hace de forma habitual.

El perfil dominante del consumidor de artículos producidos bajo las condiciones del comercio justo es el siguiente habla de un residente en Bizkaia y Álava, con una edad media próxima a los 46 años, con estudios universitarios, trabajo por cuenta ajena y residente en un hogar de tres personas. Un tercio participa en organizaciones sociales y, en general, tienen una confianza elevada en las ONG.

La inmensa mayoría de quienes compran productos de comercio justo (el 82%) reconoce hacerlo por solidaridad. De igual forma, una amplísima mayoría (casi el 90%) se muestra satisfecha con la calidad de los productos y la mitad considera que su precio es adecuado.

Nueve de cada diez de las personas entrevistadas demandan que los productos de Comercio Justo sean vendidos en los establecimientos donde habitualmente realizan sus compras, como hipermercados, supermercados y comercios ordinarios. En esta misma proporción, se muestran favorables a que los artículos estén identificados con un sello acreditativo de control.

Por otro lado, los consumidores destacan la necesidad de recibir más información sobre el Comercio Justo por medio de campañas informativas en las que se dé a conocer su funcionamiento, los objetivos de este comercio y sus ventajas.

El Comercio Justo apoya estructuras productivas y organizativas donde priman las condiciones laborables, medioambientales y sociales favorables, lo que permite a millones de pequeños productores vivir y trabajar dignamente.