El proyecto de banca ética responde a un doble objetivo:
- Financiar actividades económicas que tengan un impacto social positivo (esto significa apoyar empresas y proyectos sociales, medioambientales, culturales y humanitarios, y prestar especial atención en poner los recursos al alcance de las personas más pobres y a las organizaciones que trabajan con y para ellas, tanto en el Norte como en el Sur);
- Ofrecer al ahorrador e inversos responsable la posibilidad e apoyar este tipo de actividades, canalizando sus deseos de decidir responsablemente sobre el uso que de éste hace la entidad financiera.
Todo esto gestionado de forma sostenible: Se inserta en la esfera de lo económico y en ella se obliga a respetar las reglas del juego, exigiéndose cumplir la ley, adaptarse a las costumbres, equilibrar ingresos y gastos... El resultado económico no es un objetivo. Condiciona las estrategias posibles, pero no las define. Ningún grupo de interés participante en el proyecto Fiare reclama la maximización del beneficio económico.